5/04/2017

Caballo de Troya 4. Nazaret.

Bueno, la cuarta entrega de Caballo de Troya, ubicada esta vez en Nazaret abarca la última parte, más detallada, de lo que es “Caballo 3”, que había sido un relato de un tirón de la última semana, de golpe (cosa que ya se le empieza a hacer costumbre en la saga). En ella María, madre de Jesús, contaba detalles de la vida desconocida de Jesús y que los evangelistas “ignoraron” por completo (según la contratapa), pero que en realidad, pueden encontrarse en los Evangelios apócrifos. Resumidamente es una ficcionalizacion bien hecha de cosas que pueden encontrarse hoy en muchos lugares, el punto fuerte es que en 1989, no había Internet que con un “clik” te ubicaba todo.
Básicamente y a mi punto de vista no hay nada nuevo dentro de la historia que cuenta “Caballo 4”, o sea, es otro de los libros que amalgamado a otro, el tercero: “Caballo 3”, por ejemplo, puso haber sido evitado y hasta podía haber enriquecido y hacer más jugoso otro, que por momentos decaía, para no decir que aburría, llámese: “Caballo 2” y “Caballo 3”. Es más, me costó mucho seguir la lectura y mantener el hilo sin distraerme, leer otro libro en el medio, prender la tele, ponerme a tejer, no sé, en pocas palabras me resulto pesado, a pesar de que es uno de los más cortos de la saga en cuanto a cantidad de hojas. Aun así hay cosas interesantes que rescatar del mismo y que suman al pasado de la saga y quizás, según sospecho al futuro (recordemos que son 10 libros en total).
Por otro lado, no está de más contar muchas cosas que me pasaron leyendo este libro, por ejemplo, como me llevo más tiempo de lo que me llevaron los demás (el primero de manera instantánea, “Caballo 1. Jerusalén” que ya lo leí como tres veces y las tres de la misma manera) este libro me lo llevaba de paseo a todos lados, aprovechaba viajes en colectivo, taxi o alguna que otra espera en el dentista, medico, o banco para leer un poco. En esa me encuentro con personas, me pongo a hablar y el clásico al ver un libro “que estás leyendo?”. Al menos dos personas me dijeron que llegaron al 4/5 (de la saga) y se cansaron, que les pareció demasiado y abandonaron el relato, que si bien les parecía interesante decaía. No contento con esto, puse todos los libros sobre la mesa y me di cuenta de que algo de eso debe haber, ya que la cantidad de ejemplares de la primera a la última, el tomo: “Caballo 9. Caná”, baja considerablemente. Luego de paseo por librerías, me percate en ver si había reediciones y solo se re edito a morir el primer tomo, “Jerusalén”, habiendo muchos que ya ni se consiguen, como por ejemplo el “Caballo 2. Masada”, pero paradójicamente, en tienda de usados, en diversas ediciones están todos. El mensaje es claro: primero que no se vende nuevo, a menos que se haga como se hizo, de editarse todo junto, porque salía un nuevo tomo, el 9: “Caná”, fue una buena jugada, fue así como los conseguí yo a todos. Por otro, gente que llego al 4/5 y se aburrió, lo vendió a usados, donde se puede conseguir sin mucha búsqueda. Dato, no menos significativo que explica lo que me paso y que no solo fue una sensación mía.
Es así como “Caballo 4” abarca solo tres días: 25, 26 y 27 de abril del año 30, o sea, días póstumos a la muerte de Jesús, relatada en los libros anteriores, específicamente en “Caballo 1”. El relato arranca con un resumen reflexión de lo que fueron los otros Caballos, y una recopilación cientificista sobre que hacen ahí y porque están. Luego, entrado el libro (o sea, lo anterior medio que no hace del todo al relato y se puede evitar sin que modifique ni altere nada en absoluto), podemos saber que paso el llamado martes 25 de abril de ese año 30 y con quienes quedaron después de la muerte de Jesús.
En su afán de saber más de Jesús, Jasón decide hablar con María, su madre, para ver que detalles recordaba ella. Mediante charlas y cotejamientos históricos, llega a la conclusión, entre muchas cosas que Jesús estaba destinado a ser quien fue, sin ser comandado, ni dirigido por nadie. Se habla de cómo Jesús se hizo cargo del negocio del padre, para mantener la familia y se repasa, entre otras cosas, en una extensa charla el Padre Nuestro, oración emblema de la fe cristiana. También María y su hermana Miriam hablan de lo lindo que era a tan joven edad y lo muy atractivo que resultaba y que aun así, Jesús no era alguien a quien le interesara, como a todos, formar una familia y hacer una vida, para los cánones de la época “normal”.
Avanzando en la conversación hay pormenores que la verdad, que no hacen a la historia, hay un curioso análisis de Benítez sobre la Carta Natal de Jesús y las cuestiones que aún se están poniendo sobre la mesa: el verdadero nacimiento de Jesús, que como bien se sabe no fue el 25 de diciembre. Para ser exactos con esta información, el nacimiento sucedió el 21 de agosto del menos siete a las 11.43.09 horas (mucho detalle para mi gusto). También veo errores, porque esta analizada como si fuese una carta actual, con Plutón inclusive (que fue descubierto en la década del ’30 e incluido en la astrología mucho tiempo después). Se ignoran, o se dejan de lado a propósito, muchas cosas que tienen que ver con esta disciplina. Aun así, no es más que un dato y vuelco más que interesante, no en la historia en sí, sino en lo que aporta al que está leyendo y por ahí, tiene algún que otro conocimiento del tema.
La parte central del libro sucede el martes 25, ya que el resto del libro (menos del 10%, por así decirlo) solo desarrolla el resto de los días con información no muy importante. Quiero aclarar que “no muy importante” es por su funcionalidad a la saga en general y lo que ésta nos viene a revelar, no tanto a quien le gusta leer, a quien lee y le importa poco lo que lee, le entretiene eso. De ser así, el relato está bien llevado, aunque denso.
Me cuesta mucho decir que así concluye “Caballo 4”, pero es así. No hay suspensos, como en “Caballo 3” o momentos de detenimiento para decir que lo que viene es fuerte, ni nada de eso… Un relato simple, llano, que no aporta mucho, quizás porque el tiempo que paso, la apertura de mente, los documentales de Jesús por History han hecho lo suyo, pero no es un libro que si uno no lo lee se pierde algo sustancial. Hasta la próxima.

Para leer de manera digital: http://eruizf.com/lecturas/books/j_j_benitez/j_j_benitez_caballo_de_troya_04.pdf

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